Feliz 50 Aniversario FIAT 124, la leyenda italiana

La leyenda arrancó el 3 de noviembre

El deseo de poseer un automóvil era cada vez más común y legítimo, mientras permanecía, al mismo tiempo, una cierta mentalidad conservadora que veía el automóvil como un lujo efímero.

Este último concepto resultó ser erróneo: hoy podemos afirmar razonablemente que el automóvil contribuyó a unir Italia acortando las distancias, favoreciendo los desplazamientos, ayudando a las personas a conocerse y a comprenderse.

Un medio de transporte que también pudo haberse visto como un accesorio, pero que casi siempre fue una herramienta de trabajo, una tarjeta de visita y un trampolín para las ambiciones.

Entre los 515 expositores de 13 países diferentes, el stand de Fiat destacaba en el segundo pabellón por su amplitud: una oferta muy amplia, capaz de adaptarse a los gustos y a las necesidades más diversas, que en el Auto Show de Turín 1966 se enriqueció aún más con tres nuevos modelos.

El público pudo admirar el Fiat Dino, cuya producción se estaba iniciando en aquellos momentos, y los modelos que completaban la gama del 124, un vehículo innovador, que mostraba un estilo original, un nuevo concepto de espacio, una técnica sofisticada y una seguridad cada vez más evolucionada.

El Fiat 124 fue el resultado del compromiso de Fiat para que el uso de un automóvil veloz, capaz de transportar cinco personas y su equipaje con gran comodidad, fuera algo asequible para muchas personas.

Ahí se presentó el Fiat 124 Familiar, pero ese 3 de noviembre sería recordado sobre todo por el Fiat 124 Sport Spider.

Este modelo representaba la mejor evolución Fiat en el segmento de los vehículos descapotables de altas prestaciones pero asequibles, que la marca lideraba desde el final de la II Guerra Mundial con el 1100 Spider de 1954, el 1200 y el 1500 de doble árbol de 1958, el 1500 S y el 1600 S de 1961.