Feliz 50 Aniversario FIAT 124, la leyenda italiana

Los 70, bienvenida la 3ra. generación

Los 70s fueron años de colores fuertes y de grandes cambios culturales y sociales. Fueron años de libertad y transgresión, de agitación e innovación.

Aparecieron por primera vez nuevos temas culturales como la función social de la educación, la relación entre estudio y trabajo, y la comunicación creativa, que siguen vigentes hoy en día. El extremismo político fue otra característica de aquellos tiempos.

El desarrollo de la industria del automóvil oscilaba entre el estancamiento causado por la crisis del petróleo y el compromiso para el retorno a la máxima eficiencia de la producción y hacia la recuperación económica.

La gama del Fiat 124 se presentó totalmente renovada, gracias a numerosas mejoras en la mecánica y en la línea que destacaban aún más las prestaciones, el confort y la elegancia de los modelos.

Diseñado desde el principio en una perspectiva internacional, el 124 representó un importante punto de inflexión en la evolución de la producción de Fiat en el sector de las cilindradas medias y el comienzo de los años 70 marcó el apogeo de su éxito.

Fiat introdujo una nueva generación del Spider en 1972: la línea se mantuvo sin cambios, pero se aportaron pequeñas modificaciones al salpicadero, como el marco de los instrumentos negro en lugar de cromado y se añadió un reloj.

Sin embargo, las novedades más importantes se encontraban en el motor. El Fiat 124 Sport Spider adoptó los propulsores del Fiat 132 tanto en la versión “1600” como en la inédita “1800”.

En concreto, se trataba de motores de cuatro cilindros en línea, con dos árboles de levas y válvulas en cabeza, alimentados por un carburador de doble cuerpo Weber 34 DMS o Solex C34 EIES 5. La cilindrada era de 1592 cm3 para el “1600” y de 1756 cm3 para el “1800”, con potencias de 108 y 118 CV, y velocidades máximas de 180 y 185 km/h.

A pesar de que la agitación social de esos años penalizó a los modelos más llamativos, el 124 Sport Spider obtuvo un buen éxito de público, gracias a la belleza inalterada de su línea y a un placer de conducción sin cambios.

1972 también sería recordado por los memorables triunfos deportivos que lo caracterizaron.

Eddy Merckx mereció su apodo de “El caníbal” ganando el Tour de Francia y el Giro de Italia, además de la Milán-Sanremo y batiendo el récord de velocidad.

Mark Spitz estableció nuevos récords mundiales en las siete competiciones en las que participó durante los Juegos Olímpicos de Múnich y los italianos Mennea y Thoeni se hicieron famosos en atletismo y esquí con el récord europeo de los 100 metros y la Copa del Mundo de esquí alpino.

Ese mismo año se lanzó el Fiat 124 Abarth Rally, como base de carretera para la participación deportiva en el Grupo 4.

En comparación con el vehículo de serie, el Fiat 124 Abarth Rally Gr.4 se benefició de un motor más potente, de un techo y un capó de fibra de vidrio, y de puertas de aluminio, lo que permitió una reducción significativa del peso total.

Tras la puesta a punto realizada por el equipo de carreras de Abarth, el vehículo debutó en la temporada 1972 y continuó su importante carrera deportiva hasta 1975.

La producción del 124 Sport Spider continuó de junio de 1974 a 1982 para su exportación a Estados Unidos, país donde el vehículo seguía cosechando un gran éxito.

La línea siguió siendo la misma, el único cambio fueron los parachoques de absorción de energía, impuestos por la normativa de seguridad de Estados Unidos, y la introducción de un motor de dos litros de 87 caballos de fuerza a partir de julio de 1978.

En 1981, Pininfarina presentó un nuevo modelo bautizado “Spider Europa” en el Salón de Ginebra. La estética fue básicamente la misma, pero con actuaciones centradas principalmente en la seguridad y el confort.

Bajo el capó rugía un cuatro cilindros de dos árboles de 1995 cm3 que desarrollaba 105 caballos. El comportamiento en carretera del vehículo era siempre excelente y el consumo se había mejorado.

Hubo una última evolución en 1983 con la versión “Volumex” de 136 caballos, provista de compresor volumétrico. Se diseñó principalmente para el mercado estadounidense y continuó el éxito del modelo con más de 200.000 unidades vendidas en todo el mundo,  75 % de las cuales se compraron en Estados Unidos.