Audi Hora 25, qué hacer en un auto de conducción autónoma

Audi Hora 25, qué hacer en un auto de conducción autónoma

El proyecto Audi Hora 25 tiene como misión determinar la mejor manera de aprovechar el tiempo que pasaría el usuario de un auto con tecnología de conducción autónoma total.

Tomando en cuenta que los conductores actuales pasan en promedio 50 minutos al día al volante, el proyecto se basa en el supuesto de que una interfaz hombre-máquina inteligente aprenderá las preferencias individuales del usuario y se adaptará con flexibilidad. De esta manera, los conductores de Audi tendrán el control total de su tiempo.

En un primer paso, el equipo del proyecto Audi Hora 25 examinó a conductores en Hamburgo, San Francisco y Tokio, centrándose en dos aspectos: ¿Cómo se usa el sistema de info entretenimiento en el auto hoy en día? Y ¿Qué le gustaría hacer a las personas con su tiempo libre en el auto del futuro?

Los resultados fueron discutidos con una variedad de expertos, incluyendo psicólogos, antropólogos y planificadores urbanos y de movilidad durante el encuentro Audi en Barcelona.

En un segundo paso, el equipo de Audi definió tres modos de tiempo para actividades que son posibles en un automóvil de conducción autónoma: tiempo de calidad, tiempo productivo y tiempo de descanso.

En el llamado tiempo de calidad, las personas pasan su tiempo, por ejemplo, en actividades con sus hijos o llamando a familiares y amigos. En el tiempo productivo, por lo general trabajan. En el tiempo de descanso se relajan leyendo, navegando por Internet o viendo una película.

Para investigar estos modos de tiempo aún más, Audi reclutó la ayuda de científicos del Instituto Fraunhofer. En la actual línea de investigación, el equipo se concentra principalmente en el tiempo productivo.

Audi Hora 25, el futuro de la conducción autónoma

Volvo Drive Me, proyecto para impulsar la conducción autónoma

En el simulador de autos del futuro, los expertos en la interacción hombre-máquina estudian, por ejemplo, cómo el interior del auto puede convertirse en un lugar de trabajo perfecto.

Los resultados ayudarán al fabricante de automóviles a proporcionar a cada usuario en el futuro automóviles con un interior optimizado y personalizado. Esta cooperación forma parte del proyecto de Audi Hora 25.

“Cuando los automóviles ya no tengan un volante, la movilidad premium podrá ser definida nuevamente”, dijo Melanie Goldmann, Directora de Comunicación de Cultura y Tendencias de Audi. “En el futuro, las personas viajando desde A hasta B podrán navegar por Internet relajadamente, jugar con sus hijos o trabajar de forma concentrada”, “Junto con los expertos del Instituto Fraunhofer, queremos averiguar qué es importante para hacer uso óptimo del tiempo en un auto de conducción autónoma”.

Para el experimento en el Instituto Fraunhofer en Stuttgart, Audi ha construido especialmente un simulador de conducción que recrea la situación de la conducción autónoma: con un interior variable y sin volante. Las proyecciones a gran escala dan la impresión de conducir en la ciudad por la noche. A través de pantallas, los investigadores pueden introducir distracciones digitales, las ventanas se pueden oscurecer, y el color de la iluminación y el ruido de fondo cambian.

La atención se centró en personas jóvenes, los ‘millennials’, nacidos después de 1980 y considerados como receptivos a automóviles de conducción autónoma.

En el experimento, las 30 personas examinadas llevaron a cabo diversas tareas que requerían concentración, comparables con una situación de trabajo en un automóvil de conducción autónoma.

Al hacer esto, se midió su actividad cerebral (EEG), así como los tiempos de reacción e índices de error y se observaron impresiones subjetivas. Los resultados del EEG fueron claros: en un ambiente sin alteraciones, el cerebro humano está más relajado.

Las ventanas se oscurecieron, los ajustes de luz se optimizaron y se suprimieron los mensajes digitales. Las tareas se resolvieron mejor y más rápidamente. Las personas examinadas también declararon que estaban menos distraídas.

Por el contrario, una situación de conducción “cercana a la realidad” en el simulador hacía mayores exigencias al cerebro: en este caso, los participantes veían publicidad, recibían información de las redes sociales y no se beneficiaban de una iluminación agradable o ventanas oscurecidas.

“Los resultados muestran que la tarea es encontrar el equilibrio correcto. En un futuro digital, la imaginación no tiene límites, podríamos ofrecer toda una avalancha de información en el auto y realmente abrumar al usuario con información”, dijo Goldmann. “Pero queremos poner a las personas como el centro de atención. El auto debe convertirse en una membrana inteligente, la información correcta debe llegar al usuario en el momento adecuado”.

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