Autos eléctricos Porsche; más de 100 años de historia

Lohner Porsche, la innovación de la época

Los organizadores de la exposición universal le otorgaron un premio y el Lohner Porsche fue aclamado por la prensa como la «novedad más distintiva» y la «innovación de la época».

En una revista especializada se publicó: “La innovación que hace época se basa en la eliminación de todos los engranajes intermedios, como correas dentadas, cadenas, diferenciales, etcétera. En definitiva, se trata del primer automóvil de la historia que carece de una transmisión para conectar el motor con las ruedas”.

Otra revista decía que el modelo “no tenía tendencia a derrapar en curvas cerradas o piedras lisas o terreno embarrado, y era como si estuviese tirado por caballos, por lo que el arrastre apenas resultaba molesto”.

“Todavía es muy joven», explicó Ludwig Lohner cuando le preguntaron en la Feria Mundial de París acerca del diseñador hasta entonces desconocido. “Pero él es un hombre con una gran carrera por delante. Vas a escuchar mucho más de él, su nombre es Ferdinand Porsche«.

La Hofwagenfabrik de Viena-Floridsdorf produjo un total de unos 300 Lohner-Porsche eléctricos.

El precio estaba entre las 10.000 y las 35.000 coronas austríacas en función del equipamiento, lo que comparado con el poder adquisitivo de hoy en día, equivaldría a una suma de seis digitos.

El Lohner-Porsche era más caro que un auto con motor de combustión y fue comercializado de forma exclusiva para un número restringido y selecto de clientes, entre los que estaban el magnate vienés del café Julius Meinl, la compañía de coches Panhard-Levassor en París, el Príncipe Egon von Fürstenberg, el chocolatero y pionero del cine Ludwig Stollweck, el banquero Nathan Rothschild y el Príncipe Maz Egon de Thurn.

La brigada de bomberos de Viena adquirió 40 vehículos basados en el sistema Lohner-Porsche y taxis con esta tecnología también funcionaron con éxito en Berlín.

La falta de autonomía provocó que Ferdinand Porsche siguiera investigando y desarrollara su propulsión “mixta“, que se estrenó en 1901 en el primer automóvil híbrido.

Pero esa es otra historia, que se puede recorrer en el Museo Porsche en Stuttgart.